Esas veredas que nos vieron caminar juntos una noche que se tornaba fría. Esos oscuros y sólidos bloques de concreto incrustados en la tierra soportando nuestros cuerpos entrelazados por unos labios tímidos y extrañados de volver a sentir el roce de un par de años atrás.Esa eterna sonrisa con ojos vidriosos sabiendo que al amanecer dejaría de ser eterna y ya nos inundaría de nuevo el colpaso emocional, seudo epilepsia mental cargada de colillas de cigarrillos y alcoholes insanos.
Ese rotundo NO dentro de mis entrañas. Esa cara tuya pidiendome un Te amo.
Somos inmortales tratando de matarnos con caricias disfrazadas de puñales.
Excelentes homicidas a la hora de cometer el preciado crimen perfecto, sin dejar huellas, seguimos nuestro camino sin mirar por una ultima vez atrás y ver como la cuerda que una vez nos unió se corto en mil pedazos, en trecientos mil pedazos.
-Señorita me da un lavado de cerebro por favor...
-...Que lo disfrute.
-Gracias y guarde el cambio.


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