Hoy escribo por tí, por esa fuerza que tenemos, ese imán que logra atraparnos cada vez que nos miramos.
Círculos que no llevan a nada, redes que no nos dejan escapar. Nuestra mente es más astuta que nunca a la hora de decir adios, buscamos la conveniencia, la seguridad y por supuesto la estabilidad; ¡ESTABILIDAD!
Siempre digo lo que siento con respecto a esa loca idea tuya de crear un mundo y ser felices, pero nunca digo mi idea, la idea que puede ser la salvación a las voces que escuchamos cuando dormimos. No la digo, por que quizás no la tengo, creí en un minuto tenerla, creí decirla...
No tengo solución a esto que llamamos "problema", no hay solución y no tiene por que tenerla.
Dejaré de pensar en solucionar todo y trataré que esto se estabilize en mi memoria y deje de fluir por cada recuerdo que incluso no me recuerda a tí.
Ya tengo las alas, no están tan firmes como quisiera, pero no puedo esperar más, son las únicas alas que tengo, las únicas que pude construir en todo este tiempo.
Volaré y esta vez no será hacia tí.
El viento ya no me guiará por tu perfume.
Nadie amará por temor.
Dicen que tiempo pasado fue mejor.


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